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Reflexiones Individuales: semana #8

 

Mayeli Jaime De Aza

20142-0001

 

En mi octava semana de pasantía en la Escuela Anexa Juan Vicente Moscoso, en la que realizaría mi segunda intervención pedagógica de media jornada, aprendí que el buen efecto que se puede generar en el aprendizaje de los estudiantes dependerá en gran manera de una buena implementación de la metodología de enseñanza, sobre todo en la aplicación del método concreto, en el que los estudiantes pueden manipular por sí mismos los objetos que explican de manera lógica y directa los conceptos abstractos que les impartimos según el contenido dado.

 

Esto lo pude evidenciar en la medida que cada uno de nosotros interveníamos, pues en cada ejecución de la planificación elaborada, los estudiantes pudieron palpar o manipular por sí mismos los instrumentos (recursos) que servían para comprender o embellecer la enseñanza que les transmitíamos. Además, pude ver algunos progresos en nuestra manera de intervenir en los procesos áulicos, ya que la clase planificada fluía de manera muy natural y se veía que realmente los estudiantes disfrutaban lo que aprendían. Esto generó en mí una sensación de satisfacción personal muy grande, pues estaba comprobando por sí misma el gozo que produce, ver que los estudiantes aprenden.

 

Por otro lado, debo recalcar la importancia de permitir que los estudiantes sean los protagonistas del proceso de enseñanza-aprendizaje, ya que como bien sabemos, son aquellos que permiten que nuestra enseñanza cobre sentido y que se puedan evidenciar un cambio de actitud a razón de lo aprendido.  Además, cuando los estudiantes ven que se les toma en cuenta a la hora de participar, se sienten mas motivados a esforzarse por mejorar sus debilidades.

 

De la misma manera pude comprobar el buen efecto que tiene en comportamiento de los niños, el encomio sincero ante los logros que van realizando en la medida que pasan los días. Sin duda, las palabras de encomio o felicitaciones permiten que la persona se sienta mas entusiasmada a la hora de aprender, y que, por ende, el objetivo de nuestra enseñanza se cumpla al ver el resultado del aprendizaje. Esto me enseña que siempre debo estar dispuesta a resaltar las buenas acciones de mis estudiantes y el progreso que estos manifiestan en el transcurso del año escolar, ya que esto les servirá de motivación para cumplir con su rol, de participar activamente en las actividades planificadas. Además, la motivación es el combustible que mueve a toda persona a actuar y cuando la persona ve que los resultados de sus cambios son favorables, se siente aun mas entusiasmado por continuar progresando.

 

Si me esfuerzo por aplicar los aprendizajes que he obtenido a lo largo de esta semana de intervenciones, mi práctica docente se enriquecerá en el presente, y en el futuro podré ser una maestra competente, que contribuye al progreso de su sociedad y por extensión de su país.

Junior Miguel Cordones Ramirez

20151-0307

 

Esta fue mi octava semana de visita al centro Educativo Juan Vicente Moscoso Anexa donde tuve la oportunidad de realizar la segunda intervención de media jornada en el 3er grado sección B de la Educación Primaria, grado que ocupo de manera fija en este primer proceso de pasantía.

 

Durante la realización de esta visita obtuve valiosos y significativos aprendizajes, por ejemplo, que es de vital importancia el dedicar tiempo a los estudiantes durante el proceso de enseñanza aprendizaje, es decir, revisar sus cuadernos y darles un seguimiento en todo lo que realizan, no solo dentro del aula, sino también en el período del receso o el almuerzo, pues esto crea en ellos emociones positivas hacia mi como su maestro y en consecuencia aprenden más. Esto me enseña que como docente en formación debo siempre dedicar una cantidad de tiempo considerable a mis estudiantes, verificar constantemente su progreso e ir haciendo los cambios necesarios que se requieran para mejorar su aprendizaje. En caso de no hacerlo, su aprendizaje menguará.

 

En este mismo tenor, aprendí algo que realmente me confrontó, y es que el nivel de compromiso que debe tener un docente hacia su profesión debe ser algo sagrado. Mi trabajo como educador no consiste en solo ir a un aula, hablar, mostrar recursos o dar explicaciones, sino que depende en su totalidad de cuánto esté dispuesto a dar en beneficio de mis estudiantes, de cuantas malas noches, ronqueras o cualquier otro tipo de circunstancias esté dispuesto a afrontar, con el propósito de que mis estudiantes adquieran los aprendizajes pertinentes y así desarrollen las competencias necesarias para desenvolverse en la cotidianidad.

 

En esta visita pude comprobar una vez más que es sumamente importante el hecho de desarrollar un proceso de clase con un dominio adecuado de disciplina, ya que cuando esta falta, la clase se vuelve un escenario inapropiado para los estudiantes recibir la enseñanza, y en consecuencia, aprender. Esto me enseña que al momento de ejecutar mis intervenciones si me veo con la dificultad de no dominar la disciplina de los estudiantes, debo detenerme, poner orden, hacer los arreglos de lugar y luego continuar con el proceso de enseñanza-aprendizaje. Si de la forma anterior no funciona, debo reconocer ese error y buscar ayuda, siempre recordando que los mayores casos de indisciplina en el aula son causados por el maestro.

 

Otro aspecto del cual aprendí, es sobre el impacto que tiene en los estudiantes el llevarles actividades planificadas donde ellos puedan involucrar sus sentimientos y/o emociones, pues los estudiantes se conectan de manera muy rápida por vía de estas con sus maestros y de hecho, la neurociencia afirma que aprenden a partir de las emociones que manifiestan, y más cuando son ellos los protagonistas del proceso. Esto me enseña que como maestro en formación debo siempre llevar a mis estudiantes diversas actividades que comprometan, refuercen y pongan de manifiesto las emociones de mis alumnos y así producir un aprendizaje más duradero en sus vidas.

 

Siguiendo el punto de vista anterior, también aprendí que debo de cuidar con mucho esmero la relación interpersonal que tengo con mis estudiantes, apreciarla, cultivarla con cuidado, tacto y diplomacia, ya que de eso depende mucho el aprendizaje que obtendrán de mí como su maestro, pues no es lo mismo aprender con alguien que sientes que le importas a alguien que no. Como maestro debo siempre respetar de manera íntegra a mis estudiantes para obtener lo mismo de ellos hacia mí, y  así entonces poder relacionarnos mutuamente en un ambiente que invite a la cooperación, reflexión y aprendizaje.

 

También aprendí que como futuro docente debo tener sumo cuidado al momento de transmitir las informaciones a mis alumnos, ya que los estudiantes captan rápido las mismas y las asumen como buenas y válidas; en caso de ser erróneas tendrían luego que desaprender, lo cual es muy difícil y sin dudas generaría dificultades en su proceso de enseñanza aprendizaje. Esto me enseña que debo ser muy responsable a la hora de buscar los contenidos que debo transmitir a mis estudiantes y que en caso de cometer algún error, debo enmendarlo inmediatamente lo reconozca.  

Algo más que aprendí es que la calidad del aprendizaje que los estudiantes van a adquirir, dependerá en gran manera de la claridad con que les explique y la veracidad de los ejemplos que les muestre. Como docente en formación esto me enseña que siempre debo llevar conceptos y ejemplos puntuales que permitan que los estudiantes puedan hacer una conexión entre ambos y así obtener un aprendizaje que se perpetuará para toda la vida.

 

Para finalizar me quedo con las siguientes preguntas retumbando en mi cabeza ¿Estoy yo siendo un maestro competente? ¿Qué tan comprometido estoy con mi profesión? ¿Estoy yo dispuesto a cambiar?

 

Todos los aprendizajes aquí descritos me servirán para crecer en formación como maestro y a la vez  como fundamento de todas mis futuras intervenciones como maestro titular de un aula. Estoy seguro que el utilizarlos constantemente me asegurará el éxito en mi carrera como docente.

Dialma Fortunato Pérez

20151-0327

 

La asignación correspondiente para esta semana era realizar intervenciones de día completo, de las cuales estuve a cargo el martes y mi compañera Mayeli en miércoles.

Al estar compartiendo un día completo de con mis estudiantes puede aprender invaluables conocimientos especialmente para mi práctica docente, entre los cuales puedo destacar:

La importancia que tiene y la responsabilidad que implica ser maestro, debido a que un docente tiene que ser una persona académicamente preparada, capaz de poder responder a cualquier problemática o necesidad en el aula, y sobre todo un buen maestro debe ayudar a sus niños cuando lo necesite, ya sea un problema con la comprensión de un contenido o una necesidad familiar que afecte de manera directa su rendimiento en el aula.

 

También aprendí, que cuando hago un compromiso son mis alumnos debo de siempre hacer todo lo posible por cumplir con mi palabra, puesto que, muchas veces los problemas de indisciplina en el aula vienen provocados con la falta de cumplimiento del maestro, permitiendo esta situación que se pierda el respeto entre maestro-alumno. Esto me lleva a una reflexión profunda y a tartar de siempre tener en cuenta lo que digo.

Algo que me gustó mucho de mi intervención fue la participación y disposición de los estudiantes durante las actividades previamente planificadas; estos siempre estuvieron activos, actitud que me gustaría ver en cada estudiante de mi país, porque en el proceso de enseñanza-aprendizaje hay una parte que es propia del alumno, y es interesarse por su aprendizaje y por enriquecer sus saberes y considero que con un buen guía (maestro) lo puede lograr.

Otra parte que me agradó de esta semana fueron las intervenciones de mi compañera, a razón de que dominaba bastante bien su contenido y logró su intención pedagógica de ese día, gracias a que las actividades que hizo en apoyo con los recursos permitieron que, los alumnos dominaran a la perfección el tema a tratar.

Para concluir puedo decir que lo aprendido y vivido en esta semana me sirve para seguir luchando por ser una buena competente y para darme cuenta que si de verdad se quiere se puede lograr, y el sistema educativo de mi país puede mejorar, solo necesitamos de maestro dispuestos y padres involucrados en los procesos de aprendizaje de sus hijos, para así logara la excelencia en educación.

San Pedro de Macorís, República Dominicana

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