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Evidencias de los procesos áulicos: semana #1
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Reflexiones Individuales: semana #5
Mayeli Jaime De Aza
20142-0001
En mi quinta semana de visita a la Escuela Anexa Juan Vicente Moscoso durante la segunda fase de la pasantía, aprendí lecciones que me servirán para afianzar mi determinación de ser buena docente y así contribuir con la mejoría de la educación de nuestro país. Aunque mi rol durante esta semana sería ser observadora y colaboradora de las intervenciones realizadas por mi compañero Cordones, los aprendizajes obtenidos no solo me ayudaran en mis futuras intervenciones, sino que me servirán durante toda mi vida, sobre todo en lo relacionado con las buenas relaciones humanas hacia las personas que nos rodean.
Por ejemplo, fue muy notorio lo adaptados que ya están los estudiantes a recibir la enseñanza semana tras semana sin importar que su maestra titular no esté en el aula. Eso fue muy sorprendente para mí, pues como había comentado semanas atrás, estamos trabajando con un grupo de estudiantes muy liberal, acostumbrados a hacer lo que ellos digan, en el momento que ellos digan y cómo ellos lo digan; sin embargo, las buenas relaciones humanas que hemos desarrollado junto a ellos nos han ayudado a ganarnos el respeto y la colaboración de cada uno en los procesos de enseñanza. Ahora mismo, para los estudiantes es muy importante participar en las actividades planificadas, y esperan con anhelo cada intervención realizada por cada uno de nosotros individualmente y como equipo.
Esto me enseña que, aunque un grupo de estudiantes sea muy fuerte, nunca debo perder la esperanza de que mejoraran, pues cada uno de los estudiantes tienen aspectos, necesidades, fortalezas y debilidades diferentes con las que podemos trabajar. Así que cuando nos concentramos en las particularidades de cada niño y trabajamos con ellas, aprovechándonos de sus fortalezas y modificando sus debilidades logramos sacar a relucir sus verdaderas intenciones. Y considero que justo de eso es que se trata la labor de un maestro, de marcar la vida de sus estudiantes para bien, siendo persuasivos al enseñar y permitiendo que ellos puedan apreciar por sí mismos lo beneficioso que es dejarse moldear por sus alfareros o maestros.
Por otro lado, pude apreciar lo significativa que se vuelve una clase cuando incorporamos estrategias de juego en el aula. Los juegos permiten que los procesos de clases se vuelvan más dinámicos, pues se combinan la participación, el dinamismo, la colaboración, el razonamiento y la creatividad, logrando que las habilidades cognitivas de los estudiantes se desarrollen, no solo a nivel individual, sino también a nivel social (cognición social). Además, el juego ayuda a los estudiantes a descubrir que aprender es fácil, pues, aunque se te está enseñando algo nuevo, a la vez lo estás disfrutando. Esto me enseña que siempre que tenga oportunidad debo incluir dentro de mis planes de clase actividades lúdicas e interactivas que permitan que los estudiantes desarrollen sus habilidades cognitivas y creativas, como resultado de la estrategia del juego.
Y, por último, aprendí que si como maestra titular no puedo asistir al Centro Educativo a cumplir con mi deber de enseñar, debo preocuparme por dejar en el aula un maestro responsable, encargado de velar porque el proceso de enseñanza aprendizaje se dé con total naturalidad, como si la maestra titular estuviese en el aula. Eso es importante, porque lo que sucede dentro de un salón de clases está bajo la responsabilidad del maestro asignado por el Sistema Educativo y aunque como equipo de pasantes, tenemos el deber de manifestar dominio de disciplina y control áulico, la realidad es que ante el distrito y la regional educativa, solo somos aprendices o practicantes de la educación. De manera, que el hecho de que yo deje alguien de peso, que vele por el buen funcionamiento del aula y de los procesos de intervención áulica, demostrará las competencias que como docente posea y la responsabilidad que demuestro ante mi grupo de clases.
Todos estos aprendizajes me seguirán preparando para mejorar de manera íntegra mis procesos de clase, y para motivarme cada día a realizar un esfuerzo continuo por agregar a los mismos más calidad, creatividad, responsabilidad e innovación; siendo esto una contribución para la mejora de la calidad educativa que nuestro país quiere brindar a las generaciones presentes y futuras.
Junior Miguel Cordones Ramirez
20151-0307
Esta fue mi quinta semana de visita al Centro Educativo Juan Vicente Moscoso Anexa, donde tuve la oportunidad de realizar mi segunda intervención de jornada completa, solo que esta vez fue solo el martes, ya que el miércoles no hubo docencia. A pesar de que fue un solo día en que impartí clases obtuve diversos aprendizajes que sé que mejorarán de manera progresiva mi forma de enseñar.
En primer lugar, aprendí que una característica que debe tener todo docente es la preparación, es decir, un maestro de calidad no debe llegar al aula sin sus planificaciones, sus recursos o cualquier otra cosa que vaya a utilizar en su proceso de clase, sino que debe llegar al aula con todo listo para iniciar su labor, sin importar el tiempo que tome esa preparación, pues esto permite que el proceso de enseñanza-aprendizaje se fortalezca al evitar las distracciones. Esto me enseña que como maestro en formación debo siempre seguir esforzándome por llegar a mi aula con todos los instrumentos necesarios para ejecutar mis clases, buscando que estas se realicen con excelencia y en consecuencia produzcan un aprendizaje perdurable para toda la vida en mis estudiantes.
Por otro lado, aprendí que un maestro por más preparado que esté, si no es puntual, está en lo mismo, puesto que de alguna manera ser puntual también es parte de estar preparado. Esto me enseña que como maestro debo trazarme la meta de siempre ser puntual a la hora de llegar al Centro Educativo donde impartiré clases, llegar unos minutos antes, y así poder hacer frente a las situaciones o imprevistos que se puedan presentar. Además, aprendí que es de vital importancia que sea puntual en los horarios, no solo para conmigo, sino también con mis estudiantes, ya que es una manera de mostrar respeto y mientras más respeto muestre a mis alumnos, mejor se desarrollará el proceso de enseñanza-aprendizaje dentro y fuera de mi aula.
Durante mi intervención, utilicé la estrategia de intercesión de los alumnos en el entorno, lo cual me permitió comprobar la eficacia que tiene el aprendizaje desde la naturaleza a la hora de impartir una clase, sea para la extracción de un tema, para el desarrollo o para el cierre, puesto que permite que los estudiantes vayan recolectando información de lo que luego se abordará en el aula. Realizar esto me enseña que como maestro en formación debo siempre incluir en mis planificaciones actividades que involucren el salir al entorno y realizar observaciones en él, ya que así sus aprendizajes se ven potencializados y en consecuencia cambian su conducta, es decir, aprenden. Además, que al utilizar esta estrategia debo darles la oportunidad de poner de manifiesto lo que observaron, pues eso también aportará a construir una idea más sólida del tema que se quiere abordar.
Finalmente aprendí que a la hora de realizar actividades es importante establecer normas y/o límites claros, pues esto ayuda a que los estudiantes estén conscientes de lo que se espera de ellos y puedan entender la corrección al momento que se le haga, si es necesario. Esto me enseña que como maestro principiante debo siempre aclarar las normas a seguir, tanto en mis clases como en cualquier otra actividad que se vaya a desarrollar, creando un ambiente de respeto y libertad, mas no libertinaje. Además, que debo proporcionar los criterios o pautas que espero de mis estudiantes para que, a la hora de ponerles una sanción, no aleguen ignorancia y me convierta yo en injusto.
Todos los aprendizajes aquí descritos me servirán como soporte para continuar y culminar mi proceso de pasantía, siempre encaminándome al perfil que un maestro competente debe tener. Además, me sirven para la vida, puesto que durante una gran parte de ella los estaré usando en toda mi labor docente.
Dialma Fortunato Pérez
20151-0327
Esta fue una semana de muchos retos para nuestro equipo, comenzando porque la maestra titular no se pudo presentar al aula por causas ajenas a nuestra voluntad y tuvimos que hacernos cargo del curso completo nosotros solos, además perdimos un día de clase por una asamblea. Sin embargo esto no impidió que diera lo mejor de mí y que estuviera pendiente de las cosas que podía sacarle provecho y aprender, entre las cuales puedo resaltar, que aunque es necesario que las cosas que el Sistema Educativo mejoren cada día, considero que no es bueno que interrumpan los procesos de clase para hacer paros que en la mayoría de las ocasiones no terminan en ningún punto y lo que hacen es que se rompa casi una semana completa de clases, ya que los alumnos se asusten más que nunca.
Por otra parte, algo que me gustaría resaltar y que me instruyó en el camino de ser una docente de excelencia, fueron las intervenciones de mis compañeros. Mi colega Junior Cordones realizó un trabajo extraordinario en su intervención con la asignatura Lengua Española. Él basándose en la estrategia de enseñanza- aprendizaje Inserción de maestros y alumnados en el entorno, sacó a los estudiantes al patio para que pudieran observar la escuela, y luego dijeran que alcanzaron a ver y cuales características tenían esos objetos o seres vivíos que vieron en el patio, todo con el objetivo de extraer el tema de ´´ Los adjetivos´´ y que ellos por si solos se dieran cuenta que ellos conocían adjetivos, pero que tal vez no sabían que lo estabas usando. ¡Azaña extraordinaria de mi compañero! Que me invita a ser creativa al momento de planear mis actividades.
Algo que llamó mi atención y que puede aprender en esta semana y que me gustó es que como docentes hay que hacer todo lo posible por no perder el interés y el deseo por dar la clase a los niños, sin importar las circunstancias. Hago alusión a esto porque en ocasiones los alumnos se descontrolan un poco y uno como persona suele desmotivarse al ver que nada lo que uno lleva al aula puede lograr que ellos se tranquilicen y quieran participar; en momentos así lo que debemos hacer es tomar un tiempo para conversar con ellos y descubrir cuál es el factor que impide que puedan tener un comportamiento adecuado, hay que preguntarles que le gusta y que no le gusta de la clase, para poder así llegar a acuerdos que sean de beneficios para todos. Sin embargo es importante hacerle saber a los niños que las malas acciones traen consecuencias y que un comportamiento inadecuado no debe ser premiado, lo que permitirán que ellos reflexionen y analicen sobre los beneficios que le puede dejar para su vida el poner total entrega a los procesos de clase.
Todo lo que experimenté en esta semana me sirve, en primer lugar, para no cometer los mismos errores que años tras años se repiten en los centros educativos públicos y privados de mi país.